Muchas personas piensan que una revisión visual consiste únicamente en comprobar si se ven bien las letras pequeñas, pero ahí solo estamos evaluando una parte de la visión. Sin embargo, ver bien no significa que el sistema visual funcione correctamente. Puede que no necesites gafas, y aún así, no tener una buena visión, y si ya las tienes, seguir teniendo problemas visuales, porque no todo se soluciona con una gafa.
Un optometrista especializado en terapia visual evalúa no solo la agudeza visual, sino también cómo trabajan los ojos y el cerebro juntos durante tareas como leer, estudiar o trabajar frente a pantallas.
Por eso existe la evaluación de eficacia visual, una prueba mucho más completa que permite detectar problemas visuales que en una revisión convencional pueden pasar desapercibidos.
¿Qué es la eficacia visual?
La eficacia visual hace referencia a la capacidad del sistema visual para trabajar de forma coordinada, cómoda y precisa durante actividades visuales prolongadas.
Para que la visión funcione correctamente intervienen varias habilidades:
- coordinación entre ambos ojos
- movimientos oculares precisos
- capacidad de enfoque
- agudeza visual
Cuando alguna de estas habilidades no funciona adecuadamente pueden aparecer síntomas como:
- cansancio al leer
- dificultad para concentrarse
- dolores de cabeza
- lectura lenta
- pérdida de línea al leer
- rechazo a tareas escolares o de cerca
En estos casos, un optometrista especializado en terapia visual puede realizar una evaluación completa para identificar el origen del problema.
¿Qué evalúa un optometrista en una evaluación de eficacia visual?
Una evaluación de eficacia visual analiza diferentes aspectos del funcionamiento del sistema visual.
Coordinación binocular
Los dos ojos deben trabajar juntos como un equipo para crear una única imagen clara.
Cuando esta coordinación falla pueden aparecer:
- visión doble ocasional
- dificultad para mantener la concentración
- cansancio visual
- problemas en la lectura
Detectar estas alteraciones es fundamental, ya que muchas veces están relacionadas con dificultades de aprendizaje.
Movimientos oculares
Para leer correctamente los ojos deben realizar movimientos rápidos y precisos llamados movimientos sacádicos.
Estos movimientos permiten:
- seguir una línea de texto
- saltar de palabra en palabra
- cambiar de línea sin perderse
Cuando existe un problema oculomotor es frecuente observar:
- lectura lenta
- saltarse palabras
- perder la línea al leer
- necesidad de usar el dedo como guía
En estos casos, la terapia visual puede ayudar a entrenar y mejorar estos movimientos.
Capacidad de enfoque (acomodación)
La acomodación es la capacidad del ojo para enfocar objetos cercanos y cambiar el enfoque entre diferentes distancias.
Cuando esta habilidad no funciona correctamente pueden aparecer síntomas como:
- visión borrosa intermitente
- dolores de cabeza al estudiar
- cansancio visual
- dificultad para mantener la lectura durante tiempo prolongado
- tardar en enfocar lo que pone en la pizarra o tardar mucho en copiar de la pizarra
Este tipo de problemas visuales son cada vez más frecuentes debido al uso prolongado de pantallas.
Resistencia visual
No solo importa si el sistema visual funciona correctamente, sino también cuánto tiempo puede mantener el esfuerzo visual.
Muchos niños comienzan una tarea visual sin dificultad, pero al cabo de unos minutos aparecen síntomas como:
- pérdida de concentración
- fatiga visual
- rechazo a la lectura
Una evaluación de eficacia visual permite detectar estas dificultades y determinar si la terapia visual puede mejorar el rendimiento visual.
¿Cuándo acudir a un optometrista especializado en terapia visual?
Es recomendable acudir a un optometrista cuando aparecen síntomas como:
- dificultades en la lectura
- bajo rendimiento escolar sin causa clara
- cansancio al estudiar
- dolores de cabeza frecuentes
- problemas de concentración
- visión borrosa ocasional
También es recomendable realizar revisiones visuales periódicas tanto en niños como en adultos, ya que muchos problemas visuales no presentan síntomas evidentes en las primeras fases.
¿Cómo puede ayudar la terapia visual?
La terapia visual es un tratamiento personalizado realizado por un optometrista que tiene como objetivo mejorar el funcionamiento del sistema visual.
Mediante ejercicios específicos se pueden entrenar habilidades como:
- coordinación de ambos ojos
- movimientos oculares
- capacidad de enfoque
- integración entre visión y cerebro
La terapia visual puede ser especialmente útil en casos de:
- dificultades de lectura
- problemas oculomotores
- insuficiencia de convergencia
- dificultades de enfoque
- alteraciones de la eficacia visual
- visión doble
Conclusión
Ver bien es solo una parte del proceso visual. Para leer, estudiar o trabajar con comodidad es necesario que todo el sistema visual funcione de forma eficaz.
Una evaluación de eficacia visual realizada por un optometrista especializado en terapia visual permite detectar alteraciones que pueden estar influyendo en el rendimiento escolar, la concentración o el confort visual.
Por eso, realizar revisiones visuales completas de forma periódica es fundamental para mantener una buena salud visual.
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